Por Perla Sofía Curbelo Santiago

La remolacha (Beta bulgaris) tiene tantos beneficios para nuestra salud que deberíamos consumirla con mayor frecuencia. Es alta en fibra, hierro, vitaminas A y C, y una excelente fuente de antioxidantes, calcio, potasio, fósforo y ácido fólico. Además, es baja en azúcar.

El National Garden Bureau la seleccionó como uno de los cultivos del 2018 por sus numerosos atributos. Entre ellos, su fácil cultivo y que podemos consumirla en su totalidad. Puedes utilizar sus hojas y raíz en ensaladas. Ésta también la puedes asar con otros vegetales; deshidratar y comer como chips; en dips, sopas y hasta jugos.

Jugo de remolacha. Podrías mezclarlo con otros líquidos para camuflar su sabor terrenal. Foto: Pixabay.com

Mi consumo más reciente fue una limonada de remolacha. Sí, el cultivo es muy popular entre el segmento de las bebidas, como lo son los batidos verdes.

De todos los cultivos de raíz (root vegetables), la remolacha tiene un sabor muy característico a tierra. Tal vez por eso podría resultar un reto para muchas personas consumirla fresca. Así que mejor optan por mezclarla en bebidas para aprovechar sus ventajas.

Puedes consumirla fresca, en ralladuras, tostada, en conservas y asada. Foto: National Garden Bureau.

Podemos distinguirla por su color rojo púrpura en el exterior como en el interior. La intensidad de su pigmento se debe a la presencia del antioxidante betalain. Gracias a ello, la remolacha es utilizada también para crear tintes naturales para ropa y alimentos. También podemos encontrarla en otros colores como blanca, rosada y amarilla.

Se utiliza para crear pigmentos naturales para ropa y alimentos. Foto: Pixabay.com

 

Otras variedades de remolacha incluyen colores como blanco, amarillo y rosado. Foto: National Garden Bureau.

Por lo regular, su forma es redonda. Sin embargo, dependiendo de la variedad, podemos encontrar remolachas alargadas, en cilindro y de tope plano.

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El cultivo de la remolacha

La remolacha es un súper alimento que puedes sembrar hasta en tiestos. También es importante advertirte que por cada semilla, cosecharás una remolacha. Así que planifica tus próximos cultivos para cuando la coseches.

Recuerda que cuando siembras una semilla, cosecharás una sola remolacha. Foto: Pixabay.com

Es un cultivo bianual, pues florecerá en su segundo año. Pero sus raíces son anuales. Dependiendo de la variedad, el clima y el tamaño deseado, podrías cosecharla entre los 50- 95 días.

Cuando prepares tus semilleros, siembra las semillas a ¼ – ½ pulgada de profundidad, a una distancia de 1-2 pulgadas entre plantas. Para facilitarte el proceso, utiliza una bandeja de cultivo para luego trasplantar a un recipiente. Mantén tus semilleros húmedos en lo que germinan.

El terreno suelto facilitará su cosecha. Riega una vez por semana como mínimo.  Foto: National Garden Bureau

Se recomienda cultivar la remolacha en primavera y principios de otoño. Es un cultivo que tolera temperaturas frías. Si vives en el trópico, hazlo durante la época de tiempo fresco.

A la remolacha le gusta el terreno un tanto ácido y bajo en nitrógeno. Riega una pulgada de agua por semana.

Al momento de cosechar la raíz, solo tienes que halar su tope. Foto: Pixabay.com

Mientras crece la raíz puedes ir cosechando sus hojas para usar en tus ensaladas y smoothies. Al momento de cosechar la raíz, puedes halar por su tope o desenterrar cuando observes que la raíz ya tiene un diámetro de 2 ½ a 3 pulgadas.

Por último, en el huerto, puedes parear el cultivo de la remolacha con la lechuga, cebollas, brassicas, como el repollo y el colirrábano (kholrabi).

Fuentes utilizadas:

National Garden Bureau.